Cecotrofo
Los cecotrofos son parte fundamental de la alimentación de un conejo

Los cecotrofos son unas heces blandas de doble digestión que el conejo ingiere directamente del ano. Estas heces blandas tienen una mayor contenido de humedad, nitrógeno total, minerales, vitaminas, y un menos contenido de fibra.

El proceso digestivo de esta especie presenta dos movimientos, una que realiza las heces blandas y la otra las heces duras.

Se componen principalmente componentes menos fibrosos y densos, este proceso se conoce como reflujo íleo-cólico-cecal. Cuando se detiene este movimiento parte de este contenido se dirige hacia el colon, se va recubriendo o encapsulando por las secreciones de la pared del colon proximal y avanza gradualmente hacia el recto. Esta materia encapsulada de forma elongada se conoce como cecotrofos.

Su cantidad, cambia entre animales individuales y la edad tiene gran repercusión en su producción. La ingesta de cecotrofos representa de un 5% a un 20% de la materia seca total ingerida.

El tracto digestivo de los conejos tienen la capacidad de separar el material más digerible que llega al colon proximal del resto de los componentes, aun cuando la proporción del material indigestible en la dieta consumida sea muy elevado.

Es de gran importancia que nuestro conejo ingiera los cecotrofos, los cuales se producen en mayor cantidad en las primeras horas de la mañana, y se los comen directamente de la zona anal. Al ingerir los cecotrofos, el conejo esta adquiriendo o reutilizando nutrientes, los cuales son importantes para su salud, además de tener también función probiótica, ayudando a repoblar la microbiota gastrointestinal.

En algunos casos de conejos con alguna enfermedad primaria, como por ejemplo obesidad o sobrepeso, pododermatitis, o alguna enfermedad que involucre o dificulte la movilidad de nuestro conejo, existe la posibilidad que ellos no sean capaces de flexionarse para poder comer sus cecotrofos. En este caso se recomienda consultar con tu veterinario de exóticos de cabecera para poder determinar el origen de porque nuestro conejito no los come, y así poder establecer el tratamiento adecuado para cada caso en particular.