Masajes
Masajear a un conejo discapacitado proporciona beneficios emocionales y físicos a sus vidas

Escrito por: Gianella Jurado Antón

En el caso de los conejitos que sufren algún tipo de discapacidad, los masajes aportan beneficios emocionales y físicos, que hacen una diferencia positiva en sus vidas.

Dependiendo de la condición particular de cada conejo, tendrá éxito el masaje. Pero recuerda, que su aplicación no significa una cura. Se ven favorecidos por este procedimiento: conejos mayores, conejos con artritis, conejos con splay leg, conejos con cabeza inclinada y conejos con parálisis.

Antes de entrar en materia, puedes usar para este tratamiento un mini masajeador (el más recomendable es de la marca Wahl). Tanto su tamaño como su nivel de vibración es ideal para tu conejo. En casos como la artritis, su suave esponja puede masajear su espalda, hombros, cadera y patas. Su movimiento estimula sus nervios y relaja sus músculos, aliviando cualquier malestar. Muy apropiado para conejos con parálisis.

Ante todo, debes relajar a tu bunny y ponerlo en el piso. Acorde a su padecimiento debes procurarle la mayor comodidad posible con almohadas, toallas enrolladas o cualquier otro elemento que lo ayude a mantenerse firme y tranquilo. Háblale con suavidad diciéndole que es hora del masaje. Para que entre en ambiente acarícialo con delicadeza.

La primera técnica es el rozamiento que consiste en acariciar gentilmente con la palma de tus manos. Inicia por ambos lados del rostro de tu conejo ejerciendo una presión suave y lenta desde su cabeza, sigue por el cuello hasta llegar a su cola. Recuerda que el masaje debe seguir la forma de su cuerpo y debes hacer que cada movimiento sea largo y prolongado. Repite la táctica en varias ocasiones hasta que consigas que se relaje totalmente.

A medida que vas avanzado, trata de incrementar la presión ligeramente. Es decir, debes ir alternando entre un nivel de presión suave y otra más firme, con esto ayudarás a reconfortar y distensionar sus músculos.

De esta manera, reactivas sus músculos y su sistema nervioso. Asimismo, es el momento oportuno para revisar su musculatura, nudos, tensión o áreas en las que debes enfocarte más.

Otro recurso utilizado es el amasamiento, que puedes hacer con las yemas de tus dedos o pulgares.

Debes empezar por su cara, mejillas, puente de la nariz, detrás de su cabeza y orejas, realizar pequeños círculos con suavidad. Cuando finalices cada repetición tienes que aplicar la técnica del rozamiento para que se relaje.

En sus hombros forma pequeños círculos (del tamaño de una moneda), así como también ambos costados de su columna. Desplázate desde sus hombros hacia sus caderas. Concluye con unos cuantos masajes de rozamiento.

Finaliza en las caderas de tu conejito, con tus puños aflojados, amasa en forma circular con delicadeza. También tienes la alternativa de hacer pequeños círculos deslizándote hacia sus extremidades. Termina con masajes similares a la técnica del rozamiento.

Como de costumbre, al final de cada sesión debes acariciar delicadamente a tu bunny y con palabras suaves anímalo, para que se sienta más cómodo y relajado.

Cada enfermedad se trata con una técnica diferente

En artritis, debes basarte en el rango normal del movimiento de sus piernas. Debes levantar su patita imitando la postura del salto, lentamente, flexionar y estirar. Concéntrate en los músculos colindantes a la articulación dañada. Te recomendamos realizar este tratamiento en cuanto se despierte por la mañana, y aprovechar por la tensión causada por la postura que adquiere al dormir. La manera más certera de reconocer si tu cone siente dolor es cuando pone resistencia en el momento de masajearlo.

Cuando un conejito sufre de inmovilidad, pasa acostado de un lado. Esta situación afecta a su circulación y genera irritaciones. Lo más conveniente es que cambies su postura tan a menudo como te sea posible. Él debe descansar en una superficie limpia y bien acolchada. Para sus masajes, debes acostarlo sobre una almohada. Con delicadeza debes colocar tus dedos a los costados y estimular sus músculos y nervios. Debes poner mayor énfasis en el lado donde se acuesta más seguido, pues estos músculos necesitan movimiento, debido a la tensión y presión que ahí se acumulan.

En el caso de padecer parálisis, debes dar pequeños golpecitos con tus dedos en la planta de sus patitas, emulando el movimiento ejecutado al golpear una mesa, para despertar los nervios que se encuentran ahí. Otra alternativa es masajear, suavemente, entre sus dedos. Te sugerimos que sometas a tu pequeño a sesiones de reflexología, pues con esta condición disfrutan mucho de la mencionada opción.

Para los que sufren de cabeza inclinada, lo ideal es que coloques una mano en cada lado de su cabeza, y lentamente, colócala en posición normal o derecha (tanto como soporte tu conejito). Debes mantener esta posición por 3 o 5 segundos y soltar y repetir unas pocas veces por sesión. Puedes practicar la técnica del amasamiento (descrita más arriba) y concentrarte sólo en su cuello, haciendo pequeños círculos sin ejercer presión alguna. Es preciso que trabajes en el área del problema pues los músculos de ese sector están presionados, de esta manera tu conejito sentirá alivio momentáneamente.

Las terapias descritas anteriormente, también, son muy útiles para tratar esta condición.

Recuerda que antes de realizar cualquiera de estas técnicas debes consultar con un veterinario en exóticos. Solo él te puede orientar adecuadamente al respecto.