Historia de Coral

Coral es una conejita colombiana de 4 meses aproximadamente, que llegó a la vida de su mamineja Paola en marzo de este año. Fue como si la cigüeña hubiera llegado para darles una nueva hija a Paola y a su marido, pues se habían casado, en agosto del año 2019.


Todo marchaba excelente, la pequeña, que resultó ser macho, aprendió rápidamente a hacer sus necesidades en su esquinero. Siempre viviendo muy consentido y jugando sin parar. Hasta que un día, Coral saltó del sofá, cayendo mal y fracturándose una patita trasera, la cual le quedó colgando. De inmediato sus papinejos se pusieron a buscar veterinarios exóticos que pudieran operar a su pequeño. Claro que esto implicó gastos no contemplados, pero siempre que se tiene una mascota se debe considerar atención veterinaria de especialidad y un fondo de emergencias. Sus papinejos tenían miedo de que la única solución fuera amputarle la patita y de ser así harían todo lo posible para darle una vida digna y llena de amor.


Luego de una larga búsqueda, por fin se le realizó la cirugía a Coral, donde debieron ponerle clavos intramedulares y dejarle una fijación externa por más de un mes, para que el hueso se curará de mejor manera. Se le limitó el movimiento para evitar que moviera mal su patita. Sus papinejos le realizaban todos los cuidados en su herida, para evitar infecciones o costras.


Actualmente, esta bella familia está esperando la segunda cirugía del pequeño, en la cual se deberá remover la fijación externa pues ¡El hueso ya se ha curado! Sin embargo la patita lastimada quedó más corta que la otra por lo que se harán las adaptaciones adecuadas en su entorno para que pueda seguir disfrutando de la vida y seguir siendo el consentido del hogar.