Historia de Tupac

Al adquirir un conejito, es importante informarse sobre sus cuidados pero principalmente el tener en cuenta que la atención veterinaria especializada es primordial. Esto nos lo platica Tupac, quien fue diagnosticado con el síndrome vestibular "Pasteurella". 

Tupac es un conejito que llegó con su mamineja botando secreciones blanquecinas de su nariz. Por lo que de inmediato fue llevado al veterinario, en donde la doctora le dijo que por los signos que traía Tupac, podría ser Pasteurella, se trata de una enfermedad de fácil contagio por vía aérea entre animales muy cercanos, o también de forma directa por contacto de madres a gazapos verticalmente la cual es una enfermedad bastante complicada en conejos, pero antes de confirmarlo, la doctora mandó un tratamiento con antibióticos y nebulizaciones para ver si Tupac mejoraba y no se tratará de algo tan grave.

Días después, su dueña se da cuenta que Tupac comienza a rascarse la oreja fuertemente, incluso que la tenia caída y no levantada como la otra, por lo que fue de inmediato con la doctora, pero para su sorpresa, ella ya había regresado a su país natal México. Entonces fue una búsqueda de veterinarios adecuados que pudieran atender a Tupac, pues ninguno lograba dar con el diagnóstico correcto hasta que por fin, logró encontrar un veterinario adecuado, que mencionó a la mamineja de Tupac que era necesario hacer una TAC (permite obtener imágenes del interior del organismo, y detectar así alguna patología ) para descartar que pudiera ser Pasteurella o Encefalitis obo. Fue toda una aventura el encontrar un centro especializado en estudios veterinarios en especies exóticas, sólo se hallaban para perros y gatos hasta que por fin se logró encontrar un lugar adecuado para realizar el estudio con todas los lineamientos adecuados.

Al tener los resultados, el doctor manda a Tupac con tratamiento pero no logran dar mucho resultado pues resulta que si presenta Pasteurella y estaba viajando por su conducto auditivo por lo que había que evitar que llegara al cerebro; lo más recomendable era operar para limpiar perfectamente el conducto pero que corría el riesgo de no sobrevivir...

Sin embargo, las mascotas son como hijos, y dependen al cien por ciento de nosotros por lo que ni el doctor ni la madre de Tupac se rindieron, así que el pequeño fue operado con éxito.

Luego de la operación Tupac comenzó a mejorar, aunque cabe mencionar que su ánimo y apetito nunca decayeron, pero al cabo de unos meses, Tupac comenzó a empeorar, de nuevo se hizo todo lo posible, buscar otras opiniones, nuevos tratamientos pero ya era el momento en el que Tupac debía decidir si quedarse pero el pequeño ya no podía más y se lo hizo saber a su mamineja y al doctor por lo que lo dejaron ir.

Siempre quedándose en el corazón de todos los que conocemos esta historia.

Hasta siempre Tupac.

Q.E.P.D
Q.E.P.D