Lucky

Historia de Lucky 2019-2020

Lucky vive en Santiago de Chile, fue rescatada por Bunny Lovers de una vida enjaulada de un criadero de carne, al padecer de splay legs procedieron a entregarla. Hoy en día lleva su vida normal junto a su familia quienes la aman.

La historia de Lucky comenzó en una parcela en Pirque, en un criadero de carne. Allí esta conejita destacaba entre todos los demás que también se encontraban hacinados en una jaula, puesto que se arrastraba por el piso de alambres con mucha dificultad.

La superficie de estas jaulas era muy pequeña, estaban sucias con fecas y orina, muy poca agua y lógicamente a este conejito todo se le hacía mucho más difícil por su condición.

Así nos enteramos de que a las personas que crían conejos para fines comerciales y alimenticios sólo necesitan que estos crezcan un poco y tomen el peso suficiente para poder venderlos. Conversamos con los dueños del lugar, quienes finalmente aceptaron a entregarnos.

Lucky tiene splay leg, una condición que puede ser genética, o en su caso pudo haberse producido debido a las condiciones del suelo de la jaula, o haber sido aplastada y lesionada por otro conejo en ese espacio tan reducido. Sus extremidades estaban todas peladas con el roce de la jaula, ya que debía arrastrarse para poder desplazarse.

Inmediatamente después de aquellos interminables días de encierro y sufrimiento, la vida de Lucky, se convirtió en algo muy bueno, pues cambió su hábitat de rejas de fierro a piso suave y blando. De encontrar comida y agua, si es que las alcanzaba, a recibirla directamente en la boca. De escuchar ruidos, a escuchar voces suaves y recibir caricias, curaciones, atenciones médicas, vitaminas, etc.

Con el paso de los días Lucky fue ganando peso, fue mejorando de sus heridas y comenzó a crecerle el pelo perdido. Ha estado en el mismo corral de Paris y Tolouse, que son dos conejitas muy pequeñas de casi un mes, por lo que ella trata de imitarlas, saltando con mucho esfuerzo a la henera o metiéndose dentro de los túneles de juego.

Camino a su recuperación

Es muy gratificante ver cómo puede socializar con más conejos y progresar en su mejora.

Además, se le ha diseñado un chaleco ortopédico porque las vendas que ayudan a mejorar la postura de sus extremidades, se le salen con facilidad. Al principio hay que mantenerlas por pocas horas al día, y poco a poco ha podido ir acostumbrándose.

Luego de un tiempo en el hogar temporal que lo acogió, pasó a manos de Karina Heinz, otra voluntaria de la Fundación. Ella también se preocupó mucho de sus cuidados, acicalamientos, alimentación, limpieza, etc. Y al paso de unos pocos días, quedó tan fascinada con Lucky, que decidió acogerla por siempre haciendo oficial su adopción.

Hoy en día Lucky vive muy bien al cuidado de su nueva familia, quienes también debieron enfrentar la recuperación de una sarna muy rebelde de la que le costó casi nueve meses recuperarse. Asimismo, debía subir de peso y fortalecer su musculatura para poder ser esterilizada y así darle una mejor calidad de vida. Por lo mismo, este 2020 su doctora, luego de varios chequeos médicos y exámenes, dio el visto bueno para la esterilización y les pidió tener un "body de cobre" para el día de su operación.

"Fuimos con Lucky a la fábrica Kimbapets para tomarles las medidas y hacerle el body, puesto que por su condición, ella mantiene su vientre apoyado en el piso y se hacía muy necesario este traje para recuperarse", afirma Karina.

Complicaciones médicas

Fue así como Lucky entró a pabellón el pasado 28 de febrero. Fue una cirugía bastante larga y compleja. A pesar de que se le hizo todos los exámenes pre-operatorios, durante el procedimiento sufrió arritmia y bloqueos cardiacos, pero logró salir victoriosa gracias al manejo de su veterinaria y a sus ganas de vivir, respondiendo positivamente a los medicamentos en medio de la intervención. Asimismo, tenía su útero engrosado y muchos quistes ováricos, por lo que debió permanecer hospitalizada y en observación hasta el día siguiente.

"Tuve que hacer cambios en su corral para cuando me la pudiera llevar a casa. Una vez al día le cambiaba la gasa y limpiaba la herida. Y era entonces cuando aprovechábamos de asear su trasero con toallitas húmedas y cambiábamos su body, cosa que no le gustaba para nada", recuerda su mamineja.

Afortunadamente en su control postoperatorio, exactamente una semana después, ¡estaba todo perfecto! No más body, ni gasas, solo debía continuar utilizando toallitas húmedas en reemplazo del baño, en su trasero por una semana más.

Actualmente, Lucky lleva una vida normal, se alimenta y toma agua por sí sola, se desplaza sin problemas por su corral, y los cuidados especiales que Karina debe tener con ella, es cambiar su cama a diario, y lavar sus cuartos traseros dos veces por semana.


"Es mi niña hermosa, la amo tanto..."