Otto

12.02.2019

La historia de Otto empieza un 4 de diciembre del año 2016, cuando fue el regalo de graduación de cuarto medio de Laura, ella solamente quería un conejito ya que hace un año atrás había perdido a uno de 8 años llamado Toto.

Apenas llegó a la casa de Laura, Otto fue muy feliz y daba grandes saltos de felicidad por todas partes. Ella se dió cuenta que su pata trasera izquierda se quedaba un poco atrás, pero no le molestaba para seguir su vida diaria, hasta que un día en uno de esos grandes saltos, cayó mal y se pegó en su trasero. Unos días después, la pata trasera izquierda de Otto se quedaba atrás pero ya no levemente como antes, pero de todas formas hacía su vida normal.

Al pasar de los días después de Otto llevar aproximadamente entre 2 y 3 meses en casa jugando como siempre en los sillones, dio un brinco muy fuerte y cayó pero siguió jugando como si nada hubiese pasado, y al día siguiente comenzó a cojear y a arrastrar su pata izquierda, esto conllevo a que Otto no pudiese hacer bien sus necesidades y que había que estar constantemente revisándolo y secándolo cada vez que se orinaba.

Pese a los cuidados que recibía de limpieza y secado, la orina produjo quemaduras en su piel y gran parte de su cola. Afortunadamente laura consiguió un buen lugar en donde pudieron atenderlo en la Comuna de Quilpue (Chile).

La radiografía mostraba una contractura en una vértebra de su columna. Tuvo varias otras citas con su veterinaria, pero a pesar de los esfuerzos, su condición fue empeorando hasta arrastrar toda la parte trasera y caderas, quedando minusválido producto del golpe del brinco que dio jugando.

Otto quedó hospitalizado por 21 días que fueron los más importantes para que pudiese sobrevivir a esta condición, ya que su colita tenía una quemadura por su orina y tenía que llevar terapia para su columna. Se diseñó también un carrito de materiales muy económicos como ruedas de carro de feria , tubos de PVC y telas.

Como los recursos eran escasos y costaba mucho tener el dinero para mantenerle a Otto en tratamiento y terapias, además de los gastos adicionales para la compra de pañales, sabanillas absorbentes, cremas cicatrizantes, remedios, controles, entre otras cosas, fue necesario hacer rifas (concursos) para conseguir el dinero y solventar los gastos de hospitalización y tratamiento de Otto. El caso se hizo muy conocido y se logró que la campaña fuera apoyada en diferentes partes del mundo como México, Costa Rica, Estados Unidos, España y varios otros países.

Después de todo este tiempo crítico, tanto económico para la familia, como el estado de salud de Otto, lograron salir adelante, y comenzó la nueva vida para el conejito,, completamente feliz como lo fué desde un comienzo. Era muy mimado e iba a todos sus controles. Su doctora consiguió una máquina para hacerle terapias de biolaser terapeutico, y fue mejorando cada vez más su postura y calidad de vida.

Después de un largo tiempo sin complicaciones, sus riñones se complicaron, y esto lo llevó a quedarse días enteros en la clínica. Nuevamente salió de esta, pero en abril del 2018 comenzó con problemas cardíacos (paros), de los cuales sobrevivió a 2.

Finalmente, el día 10 de abril del 2018 después de un día completo de juegos, se durmió para no despertar más.

Otto sobrevivió a diferentes tratamientos y enfermedades. Era un conejo muy fuerte! su parálisis comenzó a los 8 meses por lo que pudo adaptarse a un nuevo estilo de vida que se prolongó por cerca de 2 años. Mucha gente lo conoció y con el amor, dedicación y energías positivas de todas partes del mundo, pudo vivir feliz.

"...él luchó lo que más pudo, y se fue feliz de haber conocido a todas las personas que estuvieron con él".